Cáceres. 26/10/08. 00.41 h. MªJosé López-Duque García. Una noche con un magnífico cielo estrellado y miles de personas aclamando a Estrella Morente y Dulce Pontes en la Plaza de Cáceres ponen punto y final al Festival Internacional de Música Play! Cáceres, junto con el tango y la copla de Tango Tres, el rock extremeño de Amadablan y el sonido Tex-mex del Conjunto San Antonio.
En una tarde soleada, el preludio de lo que sería una noche con muchas estrellas iluminando la Plaza de Cáceres, y no sólo en el cielo. El Conjunto San Antonio comienza la jornada de conciertos previstos con una música que sorprende a los asistentes bajo el sol del Foro de los Balbos.
El Tex-mex no es un estilo al que estemos muy acostumbrados en Cáceres, pero siempre acogemos estos nuevos sonidos como bien se merecen. Este es uno de los comentarios que se podían escuchar en el Foro de los Balbos al inicio del primer concierto del día, todos ellos elogiando una música que ojalá se escuchara más en la ciudad.
El Conjunto San Antonio sube al escenario un repertorio de canciones actuales donde la gente bailaba y cantaba los temas, pero sobre todo, se divertía con cada uno de los acordes que sonaban. Esta banda pacense, más reconocida en América que en su tierra, disfruta en el escenario del Play! como si fuera la primera vez que toca en Cáceres, habiendo venido a la ciudad varias veces a presentar su música.
El Foro de los Balbos, un par de horas más tarde, recibe la visita del grupo de Almendralejo Amadablan, el cual presenta su rock en un escenario que se les hace pequeño por la cantidad de talento que soporta. Se nota que Amadablan no es un grupo nuevo en este de la música, los temas que van sonando a lo largo del concierto lo demuestran, tienen canciones que ya las quisieran los grupos más famosos del panorama de la música española.
Un goteo de gente va llenando el Foro de los Balbos para ver a este grupo, pronto la gente se va acercando a las pantallas instaladas para ver bien cada detalle del concierto ya que el Foro se queda pequeño.
Las pinceladas flamencas del cantante principal del grupo se escuchan desde la calle Pintores y la gente baja por la calle comercial tarareando las canciones.
La tarde no deja la calidad a un lado y entrada ya la noche, al escenario ubicado de entre piedras milenarias. Sube el grupo Tango Tres. La música flamenca y la copla más española se mezclan con una voz suave y experimentada, unos sonidos de acordeones que trasladan al público a una Argentina que se siente tan cercana como lejana a la vez.
El concierto trascurre con una tranquilidad sublime, el Foro de los Balbos es muy pequeño para que todos los interesados puedan ver en persona a este grupo cacereño. Suena un tango que se canta y se baila, una historia que habla de personas que salen de la Argentina más dulce para quedarse en Cáceres.
El fin se acerca. En el ambiente se nota que estos fines de semana han sido únicos, que la gente ha estado entregada a cada artista que a estos dos escenarios subía. Pero nadie se podía imaginar el final que la organización tenía reservado.
El escenario del Arco de la Estrella se queda en negro, de los lados del escenario se puede apreciar que las protagonistas del cierre se acercan al centro. Una música de fados portugueses y flamencos suena, de pronto luces azules. Las estrellas de la noche cantan quedando a todos los asistentes con la boca abierta.
En la Plaza de Cáceres no cabe ni un alfiler, la gente se amontona frente al escenario llenando las calles colindantes a la misma. Caras de asombro por todas partes con los ojos fijos en las dos estrellas lo dicen todo.
Dulce Pontes canta y baila en el escenario con un vestido del blanco más puro, Estrella Morentes demuestra su maestría en los escenarios, con un vestido rojo, sin dejarse de escuchar halagos entre el público.
Las dos artistas llenan un escenario grande, las canciones se suceden entre el duende del flamenco de Estrella Morente y la magia de los fados de Dulce Pontes, que celebran un apoteósico final con Cáceres entregado a su magia, a su duende, a sus voces, a su carisma, a su personalidad, a sus sonrisas, a su elegancia, a su comunicación a través de la música y la palabra con el público que le da sentido a su arte.
Dos artistas del todo especiales que cierran un Festival que para Cáceres ha sido más que música, un Festival que ha transmitido sensaciones inauditas, inimaginables para muchos, un Festival que, si nadie dice lo contrario, el año que viene volverá a pulsar el Play con más artistas y estrellas internaciones que visitarán la ciudad, dejando que las piedras cuenten sus historias que de otra manera nadie escucharía.
Imagenes: Cristina Señorán














