Este compromiso, que ya han firmado decenas de centros en toda la región desde que se pusiera en marcha la iniciativa el curso pasado, pretende buscar una educación de calidad en la que los padres no queden al margen del proceso formativo de sus hijos.
El documento contempla una serie de derechos y deberes que todas las partes deben cumplir para asegurar así un sistema educativo más firme y efectivo. Como ha explicado Eva María Pérez, se trata de que los alumnos perciban que a sus padres les importa su educación y que los profesores sientan el compromiso y el apoyo de las familias.
La inmensa mayoría de las AMPAs de la región han suscrito o suscribirán este compromiso durante el presente curso. La consejera ha explicado que aún no se conocen las cifras, pero que los primeros datos estarán listos a final del presente curso.



















