Este verano dos miserables políticos, muy carentes en valores morales y en sensibilidad política, independentistas ellos, Lluis Suñé, de ICV-EUiA, coaligado con ERC, y Joan Puig, de Esquerra Republicana de Cataluña, ofendieron con extrema gravedad y saña a Extremadura.
Recordemos que el primero lanzó una infame campaña anunciando el apadrinamiento de un niño extremeño por mil euros al mes, maldita sea su imaginación y carencia de pudor. El segundo que los extremeños somos unos malnacidos.
Elementos de perversión que justificaban, en su incalificable actitud, en base a las balanzas fiscales sin reconocer, en su complejo de superioridad con vehemencia independentista, la realidad de una y otra Comunidad en todos los aspectos del desarrollo y la prosperidad. Ignoran la historia, obvian la sensibilidad de las gentes, se mofan de la solidaridad extremeña y el excepcional sacrificio de un pueblo en el que miles de hombres y mujeres tuvieron que emigrar para ayudar a levantar a Cataluña.
Ese gesto, como todo el honor de Extremadura, carecen de valor para estos individuos que se basan en la generosidad constitucional para atacar a la región con harta miseria, desprecio, falta de respeto, juicio ofensivo y maldad para agredir la conciencia ciudadana
Ahora, cuando la Junta acaba de hacer público que esta semana presentará querella criminal contra estos dos amorales nos reiteramos, una vez más, en los juicios que vertimos sobre ellos con una serie de calificativos que se merecen por su propia y obsesiva lucha, del más desconsiderado egoísmo catalán, al que ya estamos acostumbrados, y que ha vuelto a llevarse la tajada del león en los Presupuestos Generales del Estado. Como siempre. Atacando de forma impune, amenazando, sin consistencia en los elementos constitucionales que insisten en los derechos de los pueblos, en la justicia, en el equilibrio interterritorial.
Aunque otros atenúen al máximo sus palabras, sin entrar en profundidad al trapo de estas declaraciones, nosotros insistimos en considerar nuestra confianza en la Justicia ante estas agresiones y ofensas contra todo un pueblo. Más aún cuando la querella criminal se base en un artículo del Código Penal que castiga a quien ultraja u ofende a España o las comunidades autónomas.
La campaña del uno, Lluis Suñé, y la declaración del otro, Joan Puig, son indignas de dos personas con el menor rasgo de moralidad en país común en el que viven, España, así le duele más en su mínima conciencia, cuando debieran de estar sufriendo las penurias, las carencias y el sudor del tajo de Extremadura. Una tierra que se va levantando, haciendo, construyendo y progresando con un conjunto de personas que miran, con sencillez y con esperanza, a un horizonte de convergencia con Cataluña.
Y que no tuvo la desgracia de enviar miles de emigrantes a Extremadura mientras individuos como los ya citados y tristes protagonistas se desfogan contra una región de la que debieran los rasgos fundamentales de su historia y el talante de sus gentes.
De ahí que, ante sus graves ofensas a Extremadura, esperemos que recaiga sobre ello el peso de la justicia, en base a un soporte tan significativo como el ya citado artículo 543 del Código Penal que hace referencia a ultraja u ofende a España o las Comunidades Autónomas.
Ante tamañas agresiones a Extremadura es un placer facilitarles los blogs de ambos por si nuestros lectores se deciden a defender a nuestra tierra o enterarse de la gravedad de las ofensas de los mismos. http://www.lluissunye.blogpost.com/ y http://joanpuig.blogpost.com/.
La Junta ha decidido de pleno al actuar por la vía judicial contra dos de los más ruines políticos de la nación española, que un día, en sus incontenibles barbaries y sandeces, tomaron a Extremadura como blanco de sus iras mientras los dos son hijos de la provocación y que se han saltado las reglas del juego democrático de la libertad de expresión.