Me llega, en un pequeño descanso mediterráneo, abrazado a la luz de mar y sol alicantina, el mazazo de la muerte de un gran amigo, excelente profesional del periodismo, persona entrañable.
Fernando, un genuino batallador por el periodismo de garra, criado en lo más penetrante del encanto de la información y la actualidad, de la noticia, era un luchador por la vida. Puso en marcha una escuela de ilusiones, de genuinas sensibilidades, de esperanzas a través de la comunicación para remover la conciencia social de Extremadura. Y batalló, contra viento y marea, ante numerosas adversidades.A pecho descubierto. Y con ese alma inquieta de una pasion tan viva como entrañable, tan sorprendente como infatigable.
Fernando, amigo de siempre, cuando lucía la juventud más desbordante en el pálpito de su vena periodística, un día, de recuerdo cacereño, me dijo:
--Juan, quiero defender a Extremadura desde el periodismo.
Nos tomamos una cerveza fraternal de luz, de innumerables luces que recorren, hoy, tantos años después, las callejuelas y plazoletas de Cáceres. Y nos emborrachamos de noticias, de actualidad, de reportajes, de informaciones, de primicias, de sueños. El articulista, entonces, dirigía el Cengtro Territorial de Televisión Española en Extremadura que, paulatinamente, íbamos poniendo en marcha entre madrid, Cáceres, Mérida, Plasencia y Badajoz, con una legión de exquisitas personas y que permanecen hoy en tantos recuerdos.
Fernando, siempre inquieto, bulliciosamente empedernido con el periodismo, se hizo un hueco de saber propio y descubrió mícrófono en ristre, numerosas y nuevas páginas de la actualidad extremeña con su sorprendente capacidad periodística.
Hoy, desde un rincón de Alicante, querido Fernando, estés donde estés, sigue acompañándonos en esa tarea de descubrir los senderos de ExtremaduRa.
Descansa en paz.
Juan de la Cruz , exdirector de TVE en eXTREMADURA.