EDITORIAL
El Oleoducto
2 comentarios 2 comentarios   imprimir  enviar a un amigo   disminuir tamaño de letra aumentar tamaño de letra  

El proyecto del oleoducto de Extremadura, de unas excepcionales y polémicas características, vuelve al primer plano de la actualidad. Una actualidad que se va a ir avivando en los próximos días y que, previsiblemente, va a crear un escenario de confrontaciones sobre la conveniencia o no de la instalación de la refinería.
Sin entrar en consideraciones políticas, que pertenecen a otras instancias, entendemos que, para bien o para mal, el proyecto del oleoducto debe de ir estudiándose con la óptica de la mayor sensibilidad, responsabilidad, valentía y defensa  por parte de la Junta de Extremadura. Un toro nada fácil de lidiar para el que se precisa un valor de grandes considerandos.

La sociedad en su conjunto, a través de sus colectivos y representantes políticos, económicos, políticos, empresariales, ecologistas o sindicales, deben de conocer, con rigor y autenticidad, la envergadura del proyecto del grupo Alfonso Gallardo, todas sus particularidades, ventajas e inconvenientes, antes de que nadie pueda dar un paso en falso.

Las cifras que se mueven en el entorno del mismo, acerca de la inversión, de los puestos de trabajo y de los esquemas de futuro, resultan tan tentadoras que el pueblo extremeño tiene que conocer, previamente, todo el proceso del hilo de conductor del proyecto del oleoducto. Y que hasta hoy, resulta obvio, ha caminado por una senda con bastantes nebulosas.

Cifras que, según expuso en su momento Edgar Antonio Rasquín, director del proyecto de Refinería Balboa, oscilarían alrededor de una inversión cercana a los 2.500 millones de euros y unos 3.000 empleos directos e indirectos y que en la fase de construcción podría alvanzar en algunos momentos hasta los 6.000 trabajadores.

La apuesta por la cultura del diálogo y la transparencia de todos los argumentos de interés regional deben de servir de base firme para que, construyéndose o no el oleoducto, pueda generarse la menor duda en el corazón del pueblo extremeño que solo anhela el mejor y más ordenado desarrollo de sus pueblos y tierras.

  imprimir imprimir  mostrar en pdf mostrar en pdf  enviar a un amigo enviar a un amigo
favoritos  del.icio.us  digg it!  meneame
Comentarios (2)enviar comentario enviar comentario
2 | Ecologista 12/09/2008 13:43
Yo creo que con el espinoso asunto de la Refinería Vara a a tener que poner su barba a remojar, porque los ecologistas no vamos a parar ante este atraco mediambiental a Los Santos de Maimona. La Refinería es un abuso, en un hundimiento del campo, es un trinque para muchos, sobre todo para el Gallardo, es un destrozo de espacios naturales, es un factor de contaminación.
1 | Un socialista ético 12/09/2008 11:54
El oleoducto va a dar mucho de sí porque el Gallardo es primo de un jefazo del PSOE, Francisco Fuentes, senador, y con un vividor de la política. Pero esta vez no vamos a tragar salvo que Vara,no el gobierno, no, Vara, que va de bueno buenísimo y eso no es así, porqure hace lo que le manda el Judas de Ibarra, nos convenza de la contrario. pero a vara le espera una buena contestación.
Señor Ibarra ¿qué hubiera dicho si el PP hubiera propuesto una Refinería en Extremadura? Hay que tener poca vergüenza. Ibarra se lo montó con su rollo demagógico y santas pascuas. Ahora, jodido poqe ZP le ha pegado un patadón del carajo en el culo, tiene que volver a sus fueros. Ayer que ZP no da la talla en la crisis. ¿La dio FelipeGonzález con los Gal mientras Rafael Vera, el de los fondos reservados se movía por Extremadura cuando el 11-M?
Ibarra tien un complejo. Se cree Dios. Pero Dios, Ibarra, es humilde. Pero a tí solo te va el rollo de que te den homenajes, medallas, premios, cargos, distinciones, laureles, altares... San Juan carlos Rodríguez Ibarra. Vete pal carajo.