Hace algunas semanas que EXTREMADURA 24 HORAS dejó constancia en uno de sus editoriales que el otoño se presentaba con una serie de actuaciones de un marcado relieve e importancia para la región.
Algo de lo que es consciente la propia sociedad extremeña cuando se pasa revista a unos ejemplos tan solo.
La gravedad de la crisis económica machacando los bolsillos de la ciudadanía y la preocupación de los mandatarios políticos, con el desarrollo presupuestario que en Extremadura se presta al trabajo para aumentar sus cifras para una mayor inversión y logros, las cifras del desempleo, con el Congreso del PP de Extremadura, en una etapa de máxima repercusión y necesidad para sus fuerzas, porque la oposición requiere de estabilidad, la cesta de la compra, las dificultades del sector rural, los horizontes del 30 de noviembre por la manifestación en defensa de Extremadura y de la España de las Autonomías.
Al medio, ante tales circunstancias, desde EXTREMADURA 24 HORAS apostamos, una vez más, por la necesidad del compromiso con la identidad de Extremadura, con la bandera verde, blanca y negra en el sendero del progreso como una secuencia inveterada y continua de esfuerzos, de sacrificios y de esperanzas. Una ilusión, consideramos, colectiva.
Un otoño con determinados obstáculos que hay que saber saltar, entre todos, para hacer la mejor Extremadura posible, con la participación de todos. Gobierno, oposición, administraciones diversas, agentes sociales y la ciudadanía en general.