Un exdiputado de Esquerra Republicana de Catalunya, presidido por el sentimiento más canalla e inmoral, Joan Puig, ha arremetido de forma extremadamente cruel y miserable contra la Comunidad Autónoma de Extremadura al decir que es de malnacidos no reconocer la solidaridad de los catalanes.
A estas alturas del debate, con una región como la extremeña, con decenas de miles de emigrantes, su mejor patrimonio para elevar una región española como Cataluña, y toda la carga moral de su sentimiento de honor y trabajo, que una basura humana, porque no tiene otro nombre, como un tal Joan Puig, diga esa imbecilidad contra la historia ha dejado perpleja a la región.
Este individuo, en el colmo de la barbarie, quizás enfebrecido por los calores estivales, ha arramplado por su cuenta, como consecuencia, de la carencia de principios morales de gran dignidad y nobleza que presiden a todos los extremeños. Algo de lo que él, junto a otras cosas, carece. Por ejemplo, de agallas.
Un tipo miserable que, por solidarizarse con el tristemente famoso Lluís Suñé, en la degradante campaña por la que ofrecía apadrinar un niño extremeño por mil euros al mes, y que retiró de su blog por falta de gallardía, hace de una frase la sangre más dura contra la región extremeña.
Extremadura, una tierra noble, sencilla, humilde y entregada a la más completa solidaridad, mal que le pese a este ejemplar carroñero, porque así se escribió a través de la riada migratoria, la página más dramática de toda su historia, no puede aguantar ya tamaños insultos.
Si hay unos malnacidos son estos tipos, como Suñé y Puig, presididos por el egoísmo cruel y bastardo de su ignorancia, individuos innobles que pululan por la tierra democrática cuando son unos auténticos fascistas.
Bastante ha sufrido el pueblo extremeño, que levantó Cataluña con sus brazos, para que estos canallas, amorales, y gentuza miserable, quieran perturbar la razón de la verdad de Extremadura en su reclamación de solidaridad, de justicia, de respeto, de equilibrio interterritorial, en base a la Constitución.
En esta hora del enloquecimiento de algunos, como LLuís Suñé y Joan Puig, EXTREMADURA 24 HORAS se solidariza, una vez más, con más fuerza que nunca, con el surco y el ritmo de sus hombres y mujeres, y de sus pueblos, que un día quedaron esquilmados por cooperar al desarrollismo catalán.















PD: El lema de algunos periodistas parece ser: "No dejes que la realidad te arruine una buena noticia".