EXTREMADURA 24 HORAS publicó ayer una información sobre una pequeña parte del transfondo de la Televisión Digital Terrestre Local en Extremadura, con nombres y apellidos, entre una empresa de Castilla-La Mancha y otra de la región, y la correlación entre ambas por lograr los derechos de algunas licencias.
Entre los nombres, por vinculación directa, se encuentran los de Federico Suárez, expresidente del PSOE que, recientemente, se vió involucrado en el affaire de la constructora Econisa, y en el de ahora como presidente de Via Norba; el de José Villa, apoderado solidario de seis empresas que optan a licencias, ex director general de Turismo, y persona por tanto de confianza de Leonor Flores, consejera de Cultura y Turismo, y mujer de Federico Suárez; y el grupo Juan Nicolás e hijos, de Castilla-La Mancha.
En junio saltó la noticia de que la constructora Econisa, propiedad de Juan Nicolás Gómez e Hijos, empresa matriz de Extremadura, Construcción Nicolás, S.A., Econisa, tuvo como máximo ejecutivo, casualmente, al presidente del PSOE de Extremadura, Federico Suárez.
Nadie ha podido desmentir hasta ahora que el volumen de negocio de Econisa se ha duplicado en el último año gracias al sector público.
Federico Suárez, expresidente del PSOE extremeño, compatibilizó su cargo político con la presidencia de Econisa entre el 8 de febrero y el 4 de abril de este año. Durante ese tiempo el grupo empresarial fue el adjudicatario de al menos dos contratos públicos. Uno conseguido a través de la empresa matriz Juan Nicolás Gómez e Hijos Construcciones el 13 de marzo. La compañía resultó ganadora de unas obras de acometidas de aguas en el término de Ciudad Real por 19,5 millones de euros por parte de la compañía Hidroguadiana, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.
Esta empresa estatal tiene sede en Mérida y su director general es Luis Arjona Solís, alto excargo en la Junta de Extremadura, quien ejerció como secretario general de la Consejería de Hacienda, hasta junio de 2007, fecha que coincide con la salida de Federico Suárez como presidente del parlamento regional.
El segundo contrato se lo adjudicó el 20 de febrero la Confederación Hidrográfica del Tajo, dependiente del mismo ministerio, a Econisa por 225.974 euros para reformar caminos del río Alagón.
Pero las casualidades o causalidades no se quedan ahí. Otros dos ex altos cargos del gobierno autonómico también pasaron a formar parte del grupo constructor. En concreto, el vicepresidente de Econisa y apoderado de la empresa matriz, Antonio Félix Rozas Bravo, fue director general de Infraestructuras de la Junta entre 1999 y 2003 y jefe del Gabinete de la vicepresidencia de la Junta de Extremadura.
También trabajó para el mismo grupo el ex director general de Medio Ambiente y diputado regional socialista Antonio Castañares, que ha sido consejero durante varios años de otra filial del grupo constructor, Ahica, S.L.
Una serie de coincidencias muy casuales, o quizás causales, que van apareciendo poco a poco en el largo recorrido del azar como se deja de manifiesto en los nombres y en las interralaciones entre unos y otros.EXTREMADURA 24 HORAS ya publicó una serie de datos al respecto días pasados. En la información que publicamos ayer se pueden percibir con algo más de nitidez los movimientos, otra vez casuales, de algunos personajes que parece, tan solo parece, van haciendo un muy flaco favor a la política regional, tan necesitada de valores y de personas que sepan arrimar el hombro de las más sacrificadas y esforzadas responsabilidades para la mayor y mejor transparencia e imagen de la región, así como para ayudar al desarrollo de la Comunidad Autónoma.
Lo que no deja de resultar sorprendente es que, al parecer, una buena parte de los proyectos presentados al Concurso de la TDTL fueron elaborados por expertos técnicos y jurídicos que ya concurrieron con sus propuestas con bastante éxito en otras Comunidades.
Enigmas que debieran de irse clarificando en beneficio de Extremadura más allá de las declaraciones estrictamente políticas y formales.














