Las rebajas ya no son lo que eran, con clientela pegándose hasta empujones por conseguir la prenda deseada a un precio más bajo y dependientes desencajados e incapaces de atender tanta avalancha de público en las tiendas.
La crisis económica, que tiene encogido el bolsillo a los extremeños y la llegada tardía del calor, han hecho que este año la temporada prerrebajas haya sido más bien floja y temen, los comerciantes de Cáceres, Mérida y Badajoz, que la falta de liquidez también influya ahora en el volumen de compras, cuando han echado toda la carne en el asador para liquidar el género de la temporada de muy buena calidad a muy buen precio, con saldos en algunas tiendas de hasta el 50% desde la primera semana de rebajas, carteles de descuento que no solían colocarse otros años hasta primeros de agosto.
Aunque algunos, como la gerente de la Asociación de Comerciantes de Cáceres, AECA, Mari Ángeles Costa, afirma que a veces la psicosis y los mensajes negativos los fomentan los propios medios de comunicación y comenta que no hay tanto miedo a comprar, achacando al mal tiempo la recesión de las ventas durante la primavera, no a la falta de renta. Además esta temporada se añade una ventaja y es que hay mucha mercancía por vender en los comercios, a precios muy asequibles desde el inicio de rebajas, especialmente en moda y complementos, los protagonistas de los saldos en los escaparates, con descuentos agresivos del 50% e incluso el 70% en algunos establecimientos, una estrategia de estímulo de consumo que ya se probó en la anterior campaña estival y dio muy buenos resultados. Por eso, cree que la actual época de rebajas estivales va a ser buena, al menos esperan igualar las cifras del año pasado, incrementándose en Cáceres las ventas un 10%.
Costa afirma que el martes 1 de julio, inicio oficial de las rebajas, fue flojo en general porque cayó entre semana y mucha gente trabaja, pese a todo hubo ya clientela en las tiendas, atenta a no dejarse escapar las oportunidades de los primeros días, mientras que para este primer fin de semana de julio se esperaba la avalancha de público en los comercios.
En ese sentido, desde la Federación Extremeña de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios también se recalca que como la temporada de primavera ha sido floja, con ventas muy pobres, ahora los empresarios juegan con precios irresistibles para incentivar las compras, quizás por eso esta organización considera que este año las rebajas sean buenas para los consumidores, ya que encontrarán artículos a buenos precios, pero siempre teniendo en cuenta la moderación y adquiriendo aquello que realmente se necesita, advierte.
Sin embargo en Mérida y Badajoz las expectativas son más escépticas, aunque esperan que los resultados finales de ventas equilibren la temporada. Los comerciantes temen la falta de poder adquisitivo de la clientela, que ante la falta de liquidez, los primeros gastos que eliminan son los de ocio y ropa, y estiman que destinarán entre 95 y 100 euros de presupuesto medio por persona en esta época de saldos. Una cifra incluso algo más positiva que la que ofrece la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes, FUCI, que sitúa a Extremadura, junto a Asturias y Canarias, como una de las comunidades autónomas que menos gastarán en rebajas, con una media de 85 euros, diez menos que la media nacional, lo que supone un 15% menos que el pasado año.
Así, en Mérida muchas tiendas confían en que las recién iniciadas rebajas compensen las paupérrimas ventas de la primavera pasada, al menos así lo manifiestan desde la Asociación de comerciantes, que reconoce que apenas se han vendido artículos de temporada por la climatología adversa, especialmente en calzado y textil, los dos sectores más importantes del comercio tradicional, aunque quizás el buen tiempo y los saldos contribuya ahora a incentivar las ventas.
Mientras que en Badajoz, que cuenta con la ventaja del cliente luso que cruza la frontera para aprovecharse de los altos descuentos extremeños, también esperan mejorar las ventas y en el centro pacense anuncian los saldos en varios idiomas para atraer al público trasnfronterizo y sacan al escaparate las ofertas más variadas y rebajadas, incluso en algunos hasta el 70% para colocar el excedente de mercancía. Si primavera no ha sido buena, confían en que el comprador, ante la variedad de género aproveche la ocasión y adquiera ropa y complementos, lo que más sale en época estival, y después electrodomésticos y otros artículos para el hogar. Aunque temen la sombra de la Feria de San Juan, en la que ya los hosteleros se quejaron del poco dinero que se han dejado este año los pacenses o las noticias que llegan desde la costa con familias de vacaciones pero los apartamentos se alquilan por semanas, y no por quincenas como en veranos anteriores, y los chiringuitos están vacíos porque la gente ha perdido poder adquisitivo y tiene lo justo para gastar.
Tanto Emilio Doncel, presidente de la Asociación de Comerciantes de la Calle Menacho, como José Antonio Trejo, de la Asociación de Empresarios de Santa Marina, muestran cierta preocupación por la situación del mercado, pero consideran que hacer cábalas sobre lo que va a pasar aún es pronto y habrá que esperar a cómo se va desarrollando la temporada.
Por su parte, la Unión de Consumidores de Extremadura, UCE, siempre al inicio de campaña, lanza una serie de consejos al consumidor para no dejarse arrastrar por las compras compulsivas y le recomienda fijarse un presupuesto de gastos para no excederse, más cuando la situación no invita al despilfarro, precisamente. Así aconseja un consumo responsable y buena información para enfrentarse a las rebajas y evitar engaños. Entre otras indicaciones propone que vigilen la obligatoriedad de que en las etiquetas aparezca el precio anterior de la prenda junto al actual o el descuento en la misma. Además, ha de saber que todos los artículos de nueva adquisición, incluso en periodo de rebajas, cuentan con dos años de garantía o que las devoluciones también se mantienen en época de descuentos y está prohibido vender artículos sobrantes de otras temporadas a los que no se les dio salida.
Al respeto, Mari Ángeles Costa, de la asociación cacereña de comerciantes AECA, asegura que desde la directiva envían siempre una circular a sus asociados informándoles de la normativa que marca la Junta de Extremadura en cuanto al periodo de rebajas y la mayoría la cumple a rajatabla, aunque comenta que frente al comercio tradicional, que responde, las tiendas grandes son las que más suelen saltarse más a la torera el cumplimiento legal.
Además, La UCE recuerda que se deben conservar los justificantes de compra para exigir después cualquier devolución y que, en caso de detectar alguna irregularidad, es aconsejable solicitar la hoja de reclamaciones.
Precisamente, este organismo recalca que el punto débil de las rebajas de verano es la entrega de vale, en lugar del dinero, ante una devolución, práctica que es legal, pero debería ser advertida al consumidor antes de realizar sus compras. La mayoría de las denuncias, en un porcentaje del 80%, que los consumidores presentan ante la UCE están relacionadas con este asunto.
No obstante, para saber cómo han respondido los consumidores a estas rebajas, marcadas por un verano tardío y una crisis cada vez más grave, habrá que esperar al 31 de agosto, último día oficial de descuentos veraniegos. Entonces, los comerciantes tendrán que echar cuentas.



















