El Consejo de Ministros ha aprobado el decreto por el que se constituyen los tres grandes organismos que pilotan la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, la comisión, el consejo y la mesa.
En este sentido Francisco Amarillo, director general de Desarrollo Rural, del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, ha señalado que éste es el primer paso en el cumplimiento de la hoja de ruta para la puesta en marcha de la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural con la aprobación del decreto de constitución de esos tres grandes organismos y que son una pieza básica.
Así, se refirió a la creación de la Comisión para el Desarrollo Rural, que tendrá carácter interministerial y que contará con la intervención de 12 de los 17 ministerios del Gobierno de la nación; a la constitución del Consejo de Desarrollo Rural, en el que estarán presentes las administraciones central y autonómicas y representantes de la administración local, y la formación de la Mesa de Desarrollo Rural, donde están presentes todos los agentes económicos y sociales que intervienen en el mundo rural.
Francisco Amarillo también informó de que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino está elaborando también un borrador del programa que prevé la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, y que se intenta hacer con un consenso lo más amplio posible tanto entre las administraciones como con los agentes económicos y sociales.
Según explicó, serán los tres órganos que prevé la Ley, en referencia a la mesa, al consejo y a la comisión, los que tendrán que evaluar posteriormente ese borrador que, si recibe el visto bueno de la Comisión para el Desarrollo Rural, lo elevaría al Gobierno con la partida financiera correspondiente y en forma de decreto ley.
Francisco Amarillo aprovechó la ocasión para reclamar un cambio social en profundidad en el medio rural con la incorporación de las mujeres, no sólo al trabajo, sino también al mundo de las decisiones. También señaló que no es que la mujer rural esté estancada, también ha ido evolucionando, reconoció el director general, que lamentó, no obstante, que este proceso no se haya llevado a cabo al mismo ritmo que en el mundo urbano.
Dicho esto, insistió en su convencimiento de que el papel que tiene que jugar la mujer en el desarrollo rural es vital y advirtió de que si no se cumple este precepto, seguramente no acabaremos teniendo éxito porque la sociedad del siglo XXI es una sociedad de paridad entre hombres y mujeres que implica estar en el trabajo y en el mundo de la decisión.
Por otro lado, Amarillo se refirió a las dos legislaciones marco existentes en este tema, el reglamento de la UE de 2005 que puso en marcha los 18 proyectos que integran el programa nacional, 17 de cada una de las comunidades autónomas y otro nacional, y la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural.
Según explicó, estos dos ejes deberían permitir establecer una estrategia para garantizar las mismas oportunidades, o si cabe mejores, para los ciudadanos, independientemente de que vivan en el medio urbano o en el medio rural.
Asimismo insistió en que hay que procurar que haya una actividad económica suficiente para generar empleo, que nadie en el medio rural tenga que irse porque no encuentre un puesto de trabajo, consideró Amarillo, que insistió en la necesidad de aplicar políticas horizontales que garanticen esa igualdad total de oportunidades, lo que implica, según reconoció, hacer un esfuerzo en educación, comunicaciones, salud o seguridad.
El director general apostó también por aprender una gran lección de lo que ya se lleva hecho y recordó que, una cuestión es la planificación de arriba a abajo, de las administraciones local, autonómica o nacional, totalmente necesaria, y, otra, canalizar las iniciativas que vengan de abajo a arriba que es importante y vital y sin la cual no habrá desarrollo rural porque los aspectos territoriales cuentan mucho.
En este sentido, alabó la labor desempeñada por los grupos de acción local y reconoció que la experiencia Leader tiene que jugar un papel básico para el desarrollo rural y hay que tomar conciencia todos de la importancia, de la tarea y de trabajo que tienen.
A su juicio, la labor de los grupos de acción local y la metodología Leader que los agrupa debe ser abierta, totalmente, integradora, superadora de cualquier tipo de diferencias entre los ciudadanos del medio rural centrándose en un sólo objetivo, el desarrollo de sus territorios.