Volviendo a Historias de Ciconia, su autor recrea la vida cotidiana de Cáceres, su Ciconia, introduciendo más de cien personajes reales de los que pululan por las calles de nuestra capital, con su vida corriente, sus problemas cotidianos, su existencia anodina en un microcosmos literario. Se echó de menos a mucha gente en su presentación en el Francisco de Sande, gente que creo que debería haber estado acompañando a un autor que ha puesto su grano de arena para un mayor conocimiento de nuestra capital y como un homenaje a esta bella ciudad patrimonio de la humanidad.
Cáceres, que es una de las ciudades más hermosas del mundo, destaca últimamente por un gran despliegue de actividades musicales, muy del gusto de los jóvenes como teatro, ópera, festivales, pero debería apostar del mismo modo por el arte de la literatura.
Si algo bueno tienen los catalanes es que se sienten muy orgullosos de todo lo catalán y promocionan como nadie a cualquier persona que destaque, cualquier rincón de interés, en resumen, todo lo suyo. Nosotros debemos dejar a un lado las envidias y resquemores y apoyar con todos los medios de que dispongamos, las letras y las artes en nuestra tierra. Que ningún artista o escritor tenga que salir a Madrid o Barcelona para dar a conocer su obra, hagamos que se pueda ser profeta en nuestra tierra.
En Extremadura tenemos muchos y muy buenos escritores y escritoras que por desgracia, resultan desconocidos para la mayoría de los extremeños. Quizá si hubiera más tertulias literarias por televisión donde se invitara a estas personas a participar de manera asidua, se divulgara la obra de cada uno, lo mismo que la de pintores, escultores, etc.(que también tenemos y muy buenos) a través de los diferentes medios y, sobre todo, de revistas literarias, aumentaría, no sólo el conocimiento de los autores extremeños sino también el prestigio de nuestra tierra. Y no nos dé vergüenza presumir de extremeñismo y sacar todo lo nuestro fuera de nuestras fronteras.
















