Un escape para el paro, que crece disparado y asola al más común de los ciudadanos. Al pudiente, le esquiva.
Como cuando la ilusión no se acopla al porvenir, Gil de Biedma.
Otro escape para la financiación autonómica, que nadie sabe de qué va, sólo Montilla, Solbes y Zapatero.
La solidaridad es una quimera. ¡ Viva la iguialad !, Guillermo Fernández Vara.
Un último escape para la crisis económica, que no nos deja en paz ni en la cama.
El dinero no da la felicidad pero sí tranquilidad. Emilio El Moro.
















