Mérida. 06/07/08. 18.21h. El Consejo de Gobierno extremeño ha aprobado un nuevo decreto regulador de los préstamos ganaderos con el propósito de ampliar el plazo de solicitud y de extender los potenciales beneficiarios con la inclusión de las personas jurídicas, que también podrán formalizar dichos préstamos subvencionables.
Con esta medida, el gobierno extremeño refuerza su apoyo al sector ganadero que, a través de las organizaciones profesionales agrarias y las cooperativas, han venido reclamando una ampliación de plazo para dar más tiempo a aquellos ganaderos interesados en formalizar estos préstamos, así como la posibilidad de que las personas jurídicas también pudieran beneficiarse de esta medida.
La decisión de la Junta de Extremadura de ampliar los potenciales beneficiaros significa que todos los ganaderos, personas físicas y jurídicas, pueden beneficiarse de la financiación preferente, tal y como han venido demandando también las organizaciones profesionales agrarias. El Gobierno extremeño es consciente de la necesidad de ampliar la cobertura financiera al sector ganadero ante la incesante subida de los precios de los combustibles y la desaceleración económica.
La Junta de Extremadura recuerda que la línea de préstamos las pueden solicitar los ganaderos de bovino, ovino, caprino, porcino y cunícula titulares de explotaciones ubicadas en Extremadura, que se beneficiarán de unas condiciones crediticias preferentes y que disfrutarán de la subvención de 4 puntos porcentuales del tipo de interés de los préstamos, cofinanciado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y la Junta de Extremadura, durante un período máximo de cinco años, con un año de carencia. Para lo cual, hay previsto una cuantía de 14 millones de euros con las que se cubrirán dichas subvenciones hasta su vencimiento en 2013.
Extremadura ha sido la primera Comunidad Autónoma en poner en marcha los préstamos ganaderos para paliar los efectos negativos en las producciones pecuarias extremeñas, causados fundamentalmente por el encarecimiento de los piensos, la bajada de precios, la retracción del consumo y la incidencia de enfermedades como la lengua azul.